Esta soy yo

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Estudiante de literatura, para hablar de mí, es necesario conocerme.

13.1.12

Un poquito más de mí.

A veces me gustaría que este blog tratara un poquito más de mí, como en el principio, cuando era una adolescente irreverente que apenas empezaba una carrera en su ciudad y criticaba hasta el más mínimo detalle con el que se topaba en su día a día. Esas escasas entradas eran bastante divertidas para mis dos lectores, y en más de una ocasión me he propuesto volver a la actitud de aquellos años y regalarles, a mis, quizás ahora tres, lectores un poquito más de mí.
Hoy me siento como todo una técnica electricista o algo por el estilo. He reparado una lámpara de escritorio que me resulta no útil, sino fundamental para tejer mis amigurumis, los cables se desconectaron de la cosa con la que se conecta a la corriente (ja, los electricistas disculparán mi ignorancia) pues la lámpara es de un modelo bastante viejo... o retro, si así lo quieren ver... Quisiera decir que recordé todo lo que aprendí en los libros sobre ciencia que tenía en casa cuando era pequeña, pero no, la mayoría de las cosas que sé sobre electricidad   (como dos) se las debo a mi papá que se dedicaba a componer (o descomponer) todo por su cuenta... y sé algo de electrónica gracias a mi hermana que estudió una carrera técnica en eso antes de estudiar arquitectura. En fin, quité con un cuchillo el tornillo, abrí la cosa en dos, vi dos fierritos, los que entran en el contacto, con dos tornillos, entonces tuve la brillante idea de enrollar los cablecitos sueltos en cada uno de los fierritos y apretarlos con los tornillos... y funcionó. Ahora me siento bien; mucho mejor porque ya tengo luz que porque lo reparé.
Sí, luz para mis amigurumis... no saben que es eso, ¿cierto? Los amigurumis son unos muñequitos tejidos con ganchillo o crochet, hasta ahora sólo he hecho dos (y prometo dejarles los patrones por si alguien está interesado), pero mis intenciones son hacer cientos de ellos, es algo que me desestresa y me relaja como no tienen idea. Luego los venderé o algo, no quiero llenarme de monos de hilo. Por suerte ya tengo una tienda. Aprovecho para presentarles al primero, se llama... bueno, me gusta llamarle Pepe, el Panda, aunque quizás sea Pepa, por el color rosa, quién sabe. Éste ya casi tiene dueño y él podrá renombrarlo como le venga en gana. No les puedo dejar las patrones porque esto fue una cosa muy rara, empecé con unas instrucciones pero lo fui modificando sobre la marcha, sé que no es perfecto, pero, de cualquier forma, tiene su mérito por ser mi primer amigurumi, no quedó tan mal...

Extrañaba esto, ¿saben?

1 comentarios:

Brujitou dijo...

:)
Si lo extrañas no lo dejes.