Y yo cómo te explico que ya te extraño. Cómo te explico que no muero de amor, pero te extraño; que no me entristece pensar que no te veré mañana, porque el día que te vea descargaré en ti una lluvia de besos que serán compensación por los que no te daré en un tiempo, pero te extraño; que me alegra viajar a mi tierra, pero te extraño.
Hasta me parece cursi decir ‘ya te extraño’, pero no estoy pensando en nada más ahora que en ti y en tenerte cerca de nuevo. En portugués te diré sinto sua falta, y literalmente, hoy siento la falta de tu cuerpo a mi lado y la falta de tu voz en mi oídos y la falta de tu sonrisa en mis ojos, de tu boca en mis labios, de tu cabello entre mis dedos, de tu mirada sobre mis ojos; literalmente, ya que no estás aquí junto a mí, siento y sentiré más que nunca lo que pesa tu ausencia.
Tampoco moriremos, ya sabes, pero no por eso dejaré de extrañarte.

1 comentarios:
Un vez supe de un tipo que, sin instrucción profesional, dirigía cine independiente. Lo hacía pasablemente, incluso bien, pero fue hasta que trabajó con un director instruido que se dió cuenta de la diferencia que hace la educación en ámbito de arte.
Habiendo dicho eso, me parece que tú y yo estamos en planos por completo distintos, emocionalmente. Polos opuestos, quizás. Y a pesar de ello, hay algo en tu forma de escribir que me late. Hay algo en tus palabras con lo que me puedo relacionar muy estrechamente.
O no sé, quizás lo que noto sea sólo tu instrucción.
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